Piscinas de Poliéster

Piscinas de poliéster: descubre cómo cuidarlas

Uno de los principales problemas a la hora de levantar una piscina en tu jardín es la previa inversión de tiempo y dinero que tiene que hacer el usuario. En cambio, ya existen alternativas rápidas y económicas para poner una solución respecto a este asunto. ¿De cuáles se trata?

Una piscina de poliéster es una infraestructura prefabricada en una única pieza. Este robusto y compacto elemento de textura lisa y uniforme está disponible en múltiples diseños cada vez más modernos a pesar de su limitación en tamaños y formas, ya que este tipo de piscinas proporcionan numerosas ventajas frente a otros modelos, lo cual hace que se encuentren actualmente en tendencia:

Características de las piscinas de poliéster

Económica

Es más barata que una piscina de obra.

Protección del vaso

Evita la filtración de agua, la formación de incrustaciones y la acumulación de algas debido a que el vaso de la piscina no tiene juntas

Resistencia a las inclemencias climatológicas

Puede permanecer vacía durante una larga temporada porque soporta grandes presiones y climatología adversa.

Diversidad de modelos

Está disponible en multitud de formas y tamaños.

Resistencia y durabilidad

Es resistente respecto a posibles movimientos de tierra.

Mantenimiento de la piscina de poliéster

El mantenimiento es sencillo porque su textura permite una limpieza sin esfuerzo. Permite una fácil reparación.

Tipo de construcción

Su construcción no requiere obra.

Adaptabilidad de ubicación

Es posible cambiar su ubicación incluso si cambias de vivienda.

Cómo instalar una piscina de poliéster

Las piscinas de poliéster se pueden instalar tanto sobre la superficie como integrándose en el terreno. En cualquier caso, se trata de un procedimiento sencillo que no te llevará mucho tiempo. El proceso de integración de la estructura en el suelo es más complejo, aunque simplemente tendrás que incorporar un par de pasos previos más que en el caso de las piscinas de poliéster elevadas:

  • Excavación del hueco donde vas a acomodar la piscina posteriormente.
  • Nivelación y acondicionamiento del terreno.
  • Transporte de la infraestructura hasta su ubicación.
  • Colocación de la piscina.
  • Rellenado del perímetro del vaso para evitar movimientos o balanceos una vez que esté en uso.
  • Instalación del equipamiento complementario: sistema de filtración, circuito de circulación…
  • Colocación de la piedra de coronación en el entorno de la piscina.

Conservación de una piscina de poliéster

Al igual que los demás tipos de piscinas, las de poliéster admiten tres clases de cobertores para resguardar la instalación y mantenerla en las mejores condiciones durante las distintas épocas del año.

Cobertor de invierno

Los cobertores de invierno protegen la piscina mientras está fuera de uso, es decir, durante las largas temporadas invernales. Al cubrir todo el perímetro de la infraestructura con esta lona de poliéster recubierta con PVC opaco, se evitan numerosos contratiempos como la caída de suciedad, la congelación del agua o el crecimiento de algas. Además, poseen un sistema de drenaje que impide la formación de bolsas de agua sobre la cubierta.

Cobertor de seguridad

Los cobertores de seguridad con barras transversales de acero pueden emplearse en cualquier época del año, pues con la ayuda de una manivela podrás poner y quitar la lona todos los días con facilidad. Además de proteger la piscina aportando todos los beneficios que también ofrece una lona de invierno, estas cubiertas garantizan la seguridad y evitan caídas accidentales de mascotas y niños en el interior de la instalación al soportar hasta 80 kg de peso.

Mantas Térmicas

Por su parte, y a pesar de que no es su principal función, las mantas térmicas otorgan protección a la piscina al cubrir toda la superficie del agua. Confeccionadas en polietileno con un diseño compuesto por burbujas de aire, consiguen elevar y mantener la temperatura del agua durante el verano a la vez que impiden la entrada de suciedad en la misma. Al no contar con puntos de sujeción y no estar preparadas para permanecer en continuo contacto con el agua de la piscina, este tipo de cubiertas no se pueden utilizar en invierno.

El uso de los distintos cobertores no solo mantiene la calidad del agua, sino que protegen la instalación en su totalidad y aportan numerosas ventajas asociadas. Emplear tanto una manta térmica como un cobertor de invierno o seguridad se traduce en el ahorro de químicos, energía y agua, por lo que contribuyen a reducir considerablemente el coste económico del mantenimiento de una piscina.

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