Si estás pensando “¿por qué tendría que limpiar manualmente mi piscina si ya tengo un robot limpiafondos? ¿No debería hacer él todo el trabajo?” Pues sí y no.

Aunque un robot limpiafondos es una herramienta indispensable en el mantenimiento de tu piscina, puede devolver restos y partículas al agua intentando aspirar todos los desechos del fondo o peor, las algas del agua. Si te encuentras lidiando con una infestación verde, tendrás que usar obligatoriamente un limpiafondos manual para erradicar la invasión.

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Qué necesitarás además del limpiafondos manual

Antes de ponerte a limpiar la piscina, necesitarás ciertos utensilios auxiliares:

  • Una cabeza de aspiración.
  • Una pértiga extensible para enganchar a la cabeza de la aspiradora.
  • Una manguera de aspiradora suficientemente larga para cubrir toda el área de tu piscina.
  • Una placa de aspiración para el skimmer o desagüe si lo necesitas (al utilizar la cesta del skimmer en lugar de la cesta del filtro de la bomba, se elimina la necesidad de encender y apagar la bomba.
  • Simplemente conecta la placa de aspiración adecuada a la manguera de vacío situada sobre la cesta de la espumadera y comience a aspirar).
  • Un cepillo para enganchar al otro lado del palo o tubo extensible.

Pon tu filtro a trabajar

Si estás llevando un mantenimiento rutinario y una limpieza semanal de tu piscina, puede que no necesites ajustar la configuración de tu filtro, ya que su programación estándar será suficiente para mantener limpia el agua.

Sin embargo, si tienes hojas y otros restos en la piscina después de una tormenta, o si has usado recientemente un floculante para aclarar el agua turbia, restos de partículas se hundirán hasta el fondo, donde se quedarán para siempre formando manchas si no los aspiras.

Para eliminar grandes cantidades de restos como estos de tu piscina, es mejor ajustar el filtro antes de que empieces a aspirar manualmente para compensar y minimizar el esfuerzo que tendrás que realizar. Dependiendo del tamaño o forma de tu piscina, el sistema de filtración podrá tener dos o más programas para controlar la filtración.

Filtros de varios puertos (el agua puede circular en varias direcciones): este tipo de filtros ofrecen varias opciones, con ajustes especiales específicos para la aspiración, que fuerza el agua fuera de la piscina sin pasar por el filtro, evitando así saturarlo con restos, floculante y algas. Importante: si usas este método el nivel de agua de tu piscina descenderá cuando la aspires manualmente. Recomendamos que uses una manguera de jardín con un filtro enganchado para añadir agua fresca y limpia de vuelta a la piscina mientras la aspiras, y procura que no entre aire en las válvulas de los desagües.

Filtros con válvulas de dos posiciones (los más comunes para piscinas pequeñas): solo tienen la opción de filtrado donde el agua pasa obligatoriamente por el filtro, donde se limpia y luego se devuelve a la piscina. Importante: este sistema es perfecto para la limpieza rutinaria, siempre y cuando hagas una reversión del ciclo del filtro (cambiar la dirección del agua) mientras y después de haber aspirado tu piscina.

Cómo montar tu limpiafondos manual

  1. Asegúrate de que la bomba y el filtro están en marcha.
  2. Engancha la cabeza de la aspiradora a un extremo libre de la pértiga extensible.
  3. Engancha al otro lado la manguera que conecta la cabeza de la aspiradora. Si la manguera se mueve, sujétala bien con gomas o anclajes.
  4. Introduce la aspiradora montada en la piscina, asegurando que la cabeza de la aspiradora se posa sobre el fondo.
  5. Coloca el extremo de la manguera de la aspiradora contra un chorro absorbente de la piscina; de este modo succionará agua por la aspiradora y la manguera y sacará el aire. Verás salir burbujas de la cabeza de la aspiradora en el fondo de la piscina. Una vez que ya no salgan burbujas es que ya no quedará aire dentro de la manguera.
  6. Asegúrate bien de que la válvula de succión es la única línea abierta hacia la bomba. Si no, restos y partículas también serán succionados por la bomba y echarán por tierra todo tu trabajo.
  • Si utilizas una placa de succión; engánchala en el extremo de la manguera que has colocado en el chorro para quitar el aire, tapando la manguera con la mano para mantener el efecto vacío, y llévala hasta el skimmer o desagüe. Asegúrate de mantener un buen sellado o perderás el poder de succión y tendrás que volver a quitar el aire.
  • Si no utilizas una placa de aspiración; quita la cesta del interior del skimmer o desagüe y, usando tu mano, tapa el extremo de la manguera llena de agua y métela en el skimmer, asegurándote de que está firmemente metida en el agujero de succión en el fondo del desagüe.

Independientemente del método que utilices, ambos crearán la succión que necesitas para atraer suciedad a la cabeza de la aspiradora, por la manguera y en el desagüe, hasta pasar por todo el circuito de filtración. Si tu aspiradora pierde poder de succión, tendrás que seguir los pasos de montaje de nuevo para recuperarlo.

A la hora de limpiar tu piscina

Es un duro trabajo limpiar la piscina manualmente, y lleva tiempo, así que no hagas planes para la tarde. Empieza en el lado menos profundo y poco a poco avanza hacia lo más profundo. Utiliza lentas y largas pasadas de fregado para limpiar, y asegúrate de que cada pasada se superpone un poco con la anterior para evitar dejarte partículas atrás.

La impaciencia aquí es contraproducente, pues si tus movimientos se vuelven rápidos con la monotonía o pérdida de concentración, solo conseguirás remover los restos y partículas, que flotarán por todas partes reduciendo además la visibilidad, que llevan horas para posarse de nuevo en un sitio fijo, y tirarán por tierra todo tu trabajo.

Si notas que el agua se vuelve turbia, déjala reposar un par de horas y vuelve luego para aspirar de nuevo. Si la cabeza de las aspiradora se atasca, apaga ala bomba un segundo para romper el poder de succión y desatáscala. Por otro lado, es importante que controles la presión que marca el calibre del filtro mientras limpias la piscina, ya que si la presión aumenta por encima de los niveles recomendados por el fabricante, es mejor que le des un respiro y hagas una reversión del circuito de filtración (que el agua cambie de dirección).

Tras limpiar tu piscina

Cuando hayas acabado de limpiar manualmente tu piscina, quita la cabeza de la aspiradora del palo o tubo extensible, y escurre el agua que quede en la manguera. Engancha el cepillo al tubo y úsalo para frotar cualquier alga, suciedad o partículas residuales que hayan quedado en las paredes de la piscina.

Si tu filtro cuenta con dos puertos o válvulas y has limpiado con el ajuste estándar de filtración, limpia los restos que hayan quedado atrapados en la cesta de filtro de la bomba y revierte el circuito de filtración del filtro una última vez.

Si tu filtro cuenta con dos puertos o válvulas y has limpiado con el ajuste específico de aspiración de la piscina, asegúrate de cambiar el ajuste a filtración estándar y sigue añadiendo agua fresca hasta recuperar el nivel apropiado.

Aclara todo el equipo de limpieza y guárdalo hasta la siguiente sesión de mantenimiento manual. De esta manera durará mucho más tiempo y evitarás corrosión y malgaste.

Una vez alcanzado el nivel de agua deseado, recomendamos que la analices y compruebes si le hace falta ajustar su pH, alcalinidad o cloro. Te dejamos varios productos que puedes necesitar para el tratamiento del agua aquí abajo.

Tratamiento del agua

¿Y si no te gusta limpiar la piscina a mano?

¡No estás solo ni mucho menos! Aunque algunos encuentran esta tarea una forma de meditación, no deja de precisar de maña y paciencia. Por suerte, vivimos en una era tecnológica con soluciones sencillas a este tipo de problemas: ¿no te apetece limpiar? ¡Hay un robot que lo hará por ti! Existen tres tipos de robot limpiafondos de piscina:

Limpiafondos eléctricos: Son autónomos y automáticos, y utilizan electricidad para limpiar tu piscina. Los enchufas, introduces en la piscina, y te olvidas. El único mantenimiento que requieren es vaciar el filtro incorporado (en bolsa o cartucho) cuando se llenan. Son los mejores limpiafondos automáticos del mercado, pero también suelen ser más caros.

Limpiafondos hidráulicos: Son la versión automatizada de la limpieza manual de piscinas. Se enganchan como lo has hecho tú al circuito de succión y filtración de la piscina, y se mueven solos por el fondo. Con uno de estos aparatos no tienes que pasarte el día de pie tostándote el sol frotando manualmente.

Limpiafondos de presión lateral: Este tipo de engancha a la línea de retorno de tu circuito y usa la presión del agua del sistema de filtración para alimentar un limpiador automático que se mueve por el fondo de tu piscina absorbiendo restos en una bolsa de filtro.

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